Cada domingo, a la una de la tarde, unas 15 personas se acercan a la Unidad Carcelaria N°1 de Salta con el único objetivo de ganar almas para el Señor Jesús. En el penal salteño se encuentran detenidas, entre varones y mujeres, unas 1.300 personas, que están separadas de sus familias.

En cada visita, los evangelizadores llevan un mensaje de fe y esperanza a las personas que se encuentran tanto dentro de la cárcel como fuera de ella. El obrero responsable por el trabajo carcelario cuenta: “Entregamos aproximadamente 260 diarios, 150 en el interior del penal y 110 en el exterior, además de los folletos.

También se evangeliza a los internos que no cuentan con visitas de sus familiares o amigos y les llevamos alimentos, azúcar y yerba, y elementos de higiene personal, como jabón de tocador y de ropa, pasta dental y papel higiénico”. Luego de cada visita, los obreros y evangelis tas realizan una ronda de oración con l a presencia de internos y familiares. Además de los domingos, los obreros visitan el penal todos los jueves a las 9 de la mañana, momento en el que realizan una reunión con los internos.

Desde este espacio, el Grupo de Evangelización Carcelaria de la Iglesia Universal del Reino de Dios agradece a las autoridades de los diferentes penales del país por la colaboración que prestan al facilitar las tareas del grupo.