“Un total de 150 detenidos reciben un mensaje de fe y vida en los diferentes penales que se encuentran en la ciudad de Córdoba”, comenta el pastor Claudio, encargado de este trabajo en la provincia.

Todos los martes y domingos, los obreros se dirigen hasta el Complejo Carcelario Nº 1, de Bouwer, de hombres y mujeres, y al Establecimiento Nº 2, en el Barrio San Martín. Allí se realizan las reuniones y además, se evangeliza en la terminal de micros que lleva a los familiares hasta las cárceles.

También, por pedido de los propios internos, se realizan visitas a sus seres queridos y una oración con ellos todos los domingos al mediodía en la Iglesia.