El día 24 de noviembre, en el Penal de Olmos, se realizó una reunión especial con 35 internos, que culminó con un bautismo en las aguas. Alrededor de las 3 de la tarde, el pastor Cresencio, responsable del trabajo evangelístico en las cárceles, predicó acerca de Isaías 55:6, que dice: “Buscad a Dios mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano”. Luego se realizó una oración al Espíritu Santo, en donde cada uno de los internos buscó su arrepentimiento ante el Señor. Además, se oró en favor de la familia de los internos.
Después de la reunión se realizó el bautismo en las aguas, en el que 18 personas se entregaron en las manos de Dios para comenzar a transitar Su camino dando este primer paso. Al finalizar el bautismo, todos los internos disfrutaron de una mesa abundante con comida y gaseosas.
Resultados en el penal: Muchos internos contaron lo que sucedió desde que comenzaron a usar la fe. Uno de el los nunca era visitado por la familia, pero él siempre oraba pidiendo que sus familiares lo visitaran y grande fue su sorpresa cuando un día aparecieron sus familiares. Otro interno tenía una hija que estaba por operarse de la cadera. Entre todos los integrantes del grupo hicieron una cadena de oración y sucedió el milagro. Cuando la llevaron para operarla los médicos no encontraron más el problema.
El trabajo en Olmos se desarrolla desde hace siete años y, antes de comenzar hubo muchas dificultades; pero Dios honró la fe de Sus siervos y abrió las puertas para que se pudiera entrar a salvar almas. Hoy el fruto está a la vista de todos.
Agradecemos a las autoridades de esta Unidad Carcelaria por su colaboración y buena predisposición para acompañar esta obra del Dios Vivo.
